Hay personas que transforman el dolor más profundo en la lucha colectiva más hermosa. Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, fue —y seguirá siendo— un faro indiscutible de memoria, verdad y justicia.
Su partida física nos deja una profunda tristeza, pero sobre todo, nos deja la enorme responsabilidad de cuidar el fuego que ella, junto a sus compañeras, encendió en los momentos más oscuros de nuestra historia.